Hola Frómista!
Me llamo Valeria, soy italiana y acabo de llegar a este pequeño pero precioso pueblo, donde voy a trabajar como voluntaria en el proyecto turístico y cultural del Camino de Santiago. Llegué en Frómista el domingo pasado, desde Sevilla, donde estaba viviendo desde enero. Sevilla es una ciudad hermosa y encantadora, la descubrí gracias a una beca Leonardo da Vinci, y cuando la beca se acabó me quedé sin ganas de volver a Italia pero también sin trabajo. Lo que pasó fue que el lunes pasado vi en el sitio web de la asociación Scambieuropei (una asociación que publica y también propone proyectos de estudio, trabajo y voluntariado por toda Europa y el mundo, http://scambieuropei.tesionline.it/, echadle un vistazo!) que estaban buscando a una persona para este proyecto de voluntariado, una ocasión única para vivir otra experiencia interesante y formativa en este país acogedor y lleno de historia, arte y naturaleza, y por eso envié mi curriculum. Al día siguiente ya me llamaron, y casi sin pensarlo decidí que mis maletas estaban lista para ir de viaje otra vez. Me despedí de mis amigos y mi ciudad de tapas y sol y después de algunas horas y varios trenes llegué en Frómista. El primer impacto fue una mezcla de pensamientos y emociones diferentes, me encantaba el contacto con esta naturaleza profunda y rural, y al mismo tiempo echaba de menos mi vida en Sevilla.
La primera persona que vi fue a Soraya y su sonrisa acogedora, ella es una de los tutores de nuestro proyecto y me llevó a mi nuevo piso, donde conocí a mis compañeras Susana, de Portugal y Lucy, de Alemania. La jornada acabò con un
a buenísima pasta en compañía de otros dos voluntarios de Fromista, Edo, serbiano y Antony, francés. Mi sensación de estar extraviada fue disminuyendo y desapareció del todo después del martes, donde tuvimos una reunión con todo los demás voluntarios de la provincia de Palencia. Para mi fue una ocasión para conocer a los otros chicos y chicas que, como yo, habían elegido participar en este proyecto de voluntariado europeo. He conocido a 19 personas de 11 países diferentes, cada uno con su historia y sus proyecto para su estancia aquí. Una de las actividades fue diseñar un mapa de nuestro país para conocernos y explicar a los otros de donde venimos y cual es nuestra cultura, fue divertido pero también muy interesante para ponerme en contacto con los otros, que ya llevaban algunos tiempos
juntos y se conocían un poquito mejor que yo. Después fuimos a la Casa de la Juventud donde nos presentaron algunas informaciones sobre España y nuestro proyecto EVS. Después de una comida muy rica en compañía de nuestros tutores volvimos otra vez a la Casa de Cultura para hacer algunas actividades sobre las dinámicas interculturales, o sea como nosotros vemos a los otros y como nuestras percepciones influyen sobre las relaciones interpersonales. La jornada acabó con una visita al Museo Histórico Etnográfico, donde el propietario nos enseñó algunos objectos de la vida rural de Frómista, como herramientas y instrumentos para trabajar al campo, y también de vida doméstica, como muñecas, llaves, retratos de santos, una máquina de escribir y mucho más. 
Esta jornada fue muy importante para mí porque no sólo me permitió conocer mi proyecto y a los otros participantes, sino también porque las sensaciones que recibí de la gente que me rodeaba fueron muy positivas, así que estoy segura de que esta va a ser una experiencia muy importante de formación y conocimiento para mí y mi futuro.
Hasta pronto!
Valeria





Comentarios recientes